30 mayo 2007

Desvaríos de un sábado noche: calvos

Todo empezó en un bar de cuyo nombre no quiero acordarme, cuando nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de "lobatos". Putos lobatos! Al ver que no llegábamos a un acuerdo sobre cómo se podía identificar a un auténtico lobato, no hubo más remedio que definir una clasificación de calvos, que detallo a continuación, para que no caiga en el olvido:

Tipo 1, el tapado: Son aquellos que disimulan su calvicie, desviando la atención hacia algún otro elemento externo (o no tan externo). Algunos son auténticos magos del disfraz.

Tipo 2, el novel: Ya han llamado a la puerta de la calvicie, dejando atrás esas pequeñas entradas, pero todavía conservan la mayoría de su pelo. El inexorable Cronos les lleva de la mano hacia el tipo 3.

Tipo 3, el guardia civil: No hay vuelta atrás, eres calvo, pero todavía conservas ese atractivo pelo entre la coronilla y el cuello. No se sabe porqué extraña razón, la gran mayoría de clasificados en este grupo son rechonchos y se dejan bigote.

Tipo 4, el lobato: Son aquellos calvos, mayoritariamente jóvenes, que se ríen de la calvicie y se rapan al 0, pero que cargan con la cruz de parecerse a Lobato. Al fin y al cabo, la moda está al alcance de todos.

Estos son los 4 tipos de calvos, pero ojo! hay una delgada línea entre unos y otros que pueden llevar al error: aprende a diferenciarlos.

Por cierto, que buscando fotos por internet, me he encontrado con algún que otro personaje, que, aunque sin ser calvos, merecen mención especial. Se habrán puesto en manos de Edward?

24 mayo 2007

Habibi!

Cómo nos cuesta volver a la vida real después de estar unos días de vacaciones. Deshacer maletas, rellenar el frigorífico, borrar el spam, recopilar fotos.... Más o menos tengo algunas preparadas, así que qué mejor momento para actualizar esto un poco con algo nuevo!


Una semanita en Egipto: 3 días de "crucero" por el Nilo (el barco sólo es para dormir, pero tiene su cosa) y 4 días en El Cairo. Los primeros días son bastante cañeros y te pegas unos madrugones de la hostia, pero merecen la pena porque se ven cosas muy guapas: templos, tumbas, monumentos, valles, pueblos... y te cuentan todas sus historias. Putos egipcios, con lo inútiles que son ahora!

También hay tiempo para disfrazarse y hacer el chorra un rato.

Los días en El Cairo más tranquilos... tranquilos en lo que se refiere a madrugar, porque la ciudad en sí es un puto caos. No te lo crees hasta que lo ves. Lo mejor es cruzar la calle. Para qué coño querrán semáforos estos tíos!

Las pirámides y el museo muy bien. Todo muy barato (mucho callo regateando ya). La ciudad se puede ver en un par de días, lo mejor es pillarse un taxi para todo el día (~20 euros, 6 personas) y que te lleve por sitios guapos.

Resumiendo, muy cañero, pero merece mucho la pena.

Ala, por la sombra!